Comer afuera y elegir con autonomía: ese es el espíritu del proyecto que avanza en la Legislatura de Córdoba, que propone que todos los locales gastronómicos de la provincia cuenten con cartas en sistema Braille y en macrotipo para personas con discapacidad visual.
La iniciativa, impulsada por un grupo de legisladores de distintos bloques, obtuvo despacho favorable en la Comisión de Promoción de Derechos de Personas con Discapacidad y se encamina a ser tratada en el recinto.
De aprobarse, los bares, restaurantes y confiterías deberán disponer de al menos dos ejemplares de sus menús en Braille, idénticos a los tradicionales. El “plato del día” podrá informarse de forma verbal.
El objetivo es claro: garantizar el derecho a la información y la autonomía de las personas ciegas o con baja visión. Una medida simple, pero con gran impacto, que busca que todos puedan disfrutar de la gastronomía cordobesa sin barreras.